El estado ocupa la segunda posición nacional en obstáculos laborales para las mujeres, con altos niveles de desigualdad, violencia y falta de apoyo en cuidados.
Querétaro ocupa la segunda posición a nivel nacional en las condiciones más adversas para que las mujeres puedan permanecer en el mercado laboral, según un estudio elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad. La investigación revela que diversos factores limitan la participación femenina y su estabilidad laboral en esta entidad.
Uno de los aspectos destacados es la brecha salarial, ya que en Querétaro las mujeres ganan cerca del 20% menos que los hombres, situando a la entidad en el lugar 27 en desigualdad de ingresos. Además, la informalidad laboral afecta a una gran proporción de trabajadoras, con un 45.3% sin acceso a seguridad social, lo que indica poca protección en caso de desempleo o incapacidad.
El análisis también señala la prevalencia de delitos sexuales, con Querétaro ocupando el segundo puesto en casos de acoso y hostigamiento sexual a nivel nacional, con una tasa de 60.1 carpetas de investigación por cada 100 mil habitantes, evidenciando un entorno de inseguridad que impacta la confianza y permanencia de las mujeres en el ámbito laboral.
La disponibilidad de servicios de cuidado infantil y de adultos mayores también es deficiente, limitando la conciliación laboral. Solo el 37.1% de los niños menores de cinco años en Querétaro asisten a guarderías, muy por debajo del promedio de otros estados, y la oferta de atención a adultos mayores es mínima, con apenas 8.7 lugares por cada 100 mil habitantes.
Por otro lado, las cifras sobre permisos de paternidad muestran que en Querétaro los hombres en el sector público reciben solo cinco días, en comparación con los 60 días que ofrecen otras entidades como Nuevo León y Quintana Roo, lo que evidencia aún más la brecha de género en permisos y políticas de apoyo familiar.
A pesar de estos desafíos, Querétaro destaca en algunos indicadores positivos, como la presencia de mujeres emprendedoras y su participación en el mercado laboral formal, con tasas del 36.4% y 89.2% respectivamente. Sin embargo, las desigualdades persistentes son evidentes: las mujeres dedican casi 60% más de tiempo a trabajo no remunerado, afrontan pobreza laboral en un 32.5% y solo el 14.9% posee vivienda propia.
Estos datos subrayan la necesidad de implementar políticas integrales que aborden la violencia, la desigualdad y la falta de infraestructura para cuidar a las familias, con el fin de facilitar la participación y sostenibilidad de las mujeres en el mercado laboral en Querétaro.
