El municipio moviliza recursos para brindar ayuda a vecinos de más de 260 colonias tras desfogue de la presa Zimapán y posibles retrasos en el restablecimiento del servicio.
La ciudad de Querétaro enfrenta un período de interrupciones en el suministro de agua debido al desfogue controlado de la presa Zimapán, una medida necesaria para evitar desbordes que puedan afectar a comunidades aledañas. Para mitigar los impactos, las autoridades locales han puesto en marcha una estrategia de distribución que incluye el uso de 60 pipas de agua y 30 mil bidones con capacidades entre 30 y 60 litros. Estas acciones buscan garantizar el acceso al recurso en las zonas más vulnerables, donde se han detectado variaciones en la presión y cortes temporales que pueden extenderse hasta 48 horas.
Aunque las interrupciones afectarán a más de 260 colonias, las autoridades han reiterado que no se permite que los residentes se queden sin agua, al menos para llenarse de las pipas de apoyo. Además, se ha pedido a la población racionalizar el uso del agua durante este período para reducir las afectaciones. Es importante destacar que, debido a la integración de estas medidas emergentes, el retorno normal del servicio podría retrasarse hasta un día y medio más de lo previsto inicialmente.
Este tipo de contingencias evidencian la vulnerabilidad de las infraestructuras hídricas ante eventos naturales y refuerzan la necesidad de planes de contingencia y conciencia ciudadana en el manejo de recursos. La coordinación entre las autoridades y la comunidad será clave para superar esta fase con el menor impacto posible.
