El estado destaca por un aumento del 54% en ingresos desde 2021, estabilidad financiera y cero observaciones en auditorías federales. En los últimos años, Querétaro ha fortalecido su economía mediante una serie de reformas fiscales y una gestión transparente de sus recursos públicos. Desde 2021, los ingresos propios del estado han experimentado un incremento del 54%, respaldados por la actualización de tarifas, la creación de impuestos ecológicos y ajustes en trámites administrativos que han permitido una mayor recaudación sin afectar la economía local. Este crecimiento refleja una economía sólida y bien administrada, capaz de mantener su ritmo sin recurrir al endeudamiento excesivo. De hecho, la entidad mantiene la calificación máxima de Triple A, otorgada por las principales agencias internacionales, reconocida por su estabilidad, baja deuda y buena posición de liquidez. Además, en el informe más reciente de la Auditoría Superior de la Federación, Querétaro fue una de las pocas entidades sin observaciones, lo que confirma su compromiso con la transparencia y la correcta gestión de recursos. Con un gasto enfocado principalmente en programas sociales y áreas clave como educación, salud y seguridad, el estado continúa consolidándose como un modelo de estabilidad financiera en el país. La liquidez y confianza de los inversionistas también se reflejan en la proyección de liquidar completamente su deuda para el año 2027, asegurando un crecimiento sostenido y responsable.
