Con el objetivo de fortalecer la atención a desastres naturales, el Estado ampliará sus recursos para reparación de infraestructura sin crear nuevos impuestos. A partir del año 2026, el estado de Querétaro incorporará un cobro extraordinario en diversas contribuciones estatales con el fin de financiar un fondo destinado a atender daños ocasionados por fenómenos naturales. Esta medida, que forma parte del ajuste presupuestal de la entidad, no contempla la creación de nuevos impuestos, sino la adición de una cuota adicional en contribuciones existentes que superen un valor de 10 Unidades de Medida y Actualización (UMAS), aproximadamente mil 113 pesos. El monto adicional será de aproximadamente 140 a 141 pesos por contribución, abarcando conceptos como el impuesto sobre nóminas y permisos de licencias de alcohol. Estos recursos se destinarán únicamente a un fondo de emergencia y protección civil, con estimaciones de recaudación anual entre 200 y 250 millones de pesos. La finalidad es contar con recursos “congelados” que puedan ser utilizados específicamente para la reparación de infraestructura dañada por eventos como lluvias intensas y otros desastres naturales, priorizando la recuperación del sector público y las comunidades afectadas. Esta estrategia de financiamiento se enmarca en una tendencia nacional de ajustar las leyes y normativas fiscales para mejorar la respuesta ante emergencias en todo México. Además, en 2026, el Fondo de Contingencias por lluvias contará con un capital inicial de 60 millones de pesos, de los cuales el 20 por ciento se reservará para atención inmediata en el campo y zonas rurales, fortaleciendo así la capacidad de respuesta ante fenómenos climáticos adversos. A través de estas medidas, Querétaro busca incrementar su resistencia ante eventos naturales severos, promoviendo una gestión más eficiente y preparada para proteger a sus ciudadanos y su infraestructura ante futuros riesgos climáticos.
