En dos semanas se completarán los planes para rehabilitar más de 250 kilómetros de vías dañadas por recientes precipitaciones en la región, garantizando la seguridad vial.
En un plazo de entre 10 y 15 días, se finalizarán los proyectos ejecutivos destinados a rehabilitar más de 250 kilómetros de caminos afectadas por las lluvias en la Sierra Gorda y zonas semidesérticas de Querétaro. Las autoridades locales han priorizado la atención de caminos municipales, con trabajos en marcha para estabilizar y asegurar estas rutas, mientras que a nivel federal se está interviniendo en las carreteras principales, específicamente en las vías 120 y 69.
El proceso de reparación también implica investigar las causas de los derrumbes recientes, que podrían estar relacionadas con la humedad provocada por las lluvias o fenómenos sísmicos menores en la región. Aunque ya se trabaja en la remoción de un derrumbe que bloqueaba la carretera estatal 100, su extensión prolonga el tiempo de recuperación total de la vía. Además, los proyectos y programas de obras públicos para el próximo año continúan en marcha, sin afectar las acciones de emergencia por las lluvias.
Este esfuerzo integral busca restablecer la conectividad vial en áreas críticas, promoviendo la seguridad y la movilidad de las comunidades afectadas y previniendo futuros daños por eventos climáticos.
