Se busca fortalecer vínculos familiares y ofrecer apoyo psicológico a madres privadas de su libertad y sus hijos, con proyección a ampliar el programa en 2024.
En el municipio de Querétaro, un programa de acompañamiento resiliente trabaja actualmente con seis mujeres que se encuentran privadas de la libertad, brindándoles apoyo emocional y fortaleciendo los vínculos familiares con sus hijos. Este esfuerzo forma parte de una estrategia integral para mejorar la calidad de vida de las internas y sus familias, logrando resultados positivos en el bienestar psicológico y en la manutención de las relaciones afectivas.
El programa, que también acompaña emocionalmente a menores de edad que están en custodia con otros tutores, ha permitido que varios internos concluyan su proceso penitenciario y que se proyecte un incremento en la participación para el próximo año, con una meta de hasta 20 madres integradas en 2024. La iniciativa ha mostrado eficacia en la supervisión del vínculo materno-filial y en la creación de círculos de escucha que fomentan la confianza y la recuperación emocional.
El objetivo principal del programa es que más internas puedan beneficiarse del acompañamiento, promoviendo un ambiente que facilite su reintegración social y emocional. La difusión de estos apoyos busca desmitificar prejuicios acerca de la función del DIF Municipal, resaltando que su labor no consiste en separar a los niños de sus madres, sino en crear condiciones favorables para un crecimiento saludable en entornos seguros y acompañados.
Desde su inicio, el proyecto ha generado confianza entre las participantes y ha demostrado que la atención integral puede transformar la perspectiva de las internas hacia su proceso en prisión, aportando beneficios tanto para ellas como para sus hijos, en un esfuerzo por reducir el impacto psicológico de la privación de libertad en las familias.
