Aunque su estado permanece crítico, la osa Mina muestra avances en actividad y alimentación, mientras continúan los estudios diagnósticos.
Luego de 65 horas en aislamiento en la Fundación Invictus en Pachuca, la osa Mina presenta signos alentadores de recuperación, evidenciados en su mayor nivel de actividad y mejor respuesta a estímulos. La institución reporta un incremento en su consumo de alimentos, movilidad y buen estado de ánimo, tras una observación que mostró avances en su comportamiento y condiciones físicas. Sin embargo, expertos y autoridades mantienen un diagnóstico de salud en estado crítico, con un pronóstico aún incierto, y continúan con estudios especializados que permitirán definir un plan de tratamiento más preciso. Como medida preventiva, se activaron protocolos sanitarios debido a su antecedente de leptospirosis, en coordinación con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica). Los esfuerzos actuales apuntan a estabilizar su condición y mejorar su bienestar en un entorno controlado, mientras se espera concluir los estudios médicos que brindarán una visión más clara sobre su recuperación.
