Un juez en Querétaro emitió una orden contra el empresario por vínculos con tráfico de armas y huachicol, reforzando las investigaciones sobre redes criminales.
Un tribunal federal en Querétaro emitió una orden de aprehensión en contra de Raúl Rocha Cantú, empresario ligado a la franquicia Miss Universo y presunto líder de redes criminales dedicadas al tráfico de armas, huachicol y lavado de dinero. Según las investigaciones, Rocha habría participado en una estructura delictiva conformada por al menos 13 personas, vinculada con organizaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación y Unión Tepito, dos de los grupos delictivos más peligrosos del país.
La investigación revela que Rocha estaba involucrado en el contrabando y distribución de combustibles robados desde Guatemala, operando centros logísticos en Querétaro para mezclar y distribuir hidrocarburos ilícitos. Además, su grupo se dedicaría al tráfico de armas, mediante empresas de seguridad y exmilitares, abasteciendo a cárteles como el del Golfo y el Grupo Sombra en Veracruz. La red también facilitaba el lavado de recursos a través de empresas fachada y operaciones en varias alcaldías de la Ciudad de México, donde se encontraban domicilios y oficinas clave.
La relevancia de este caso radica en el impacto que tienen las organizaciones delictivas en la seguridad pública y en la economía legal del país. El tráfico de hidrocarburos y armas no solo alimenta la violencia, sino que también implica una grave vulnerabilidad en los sistemas de control de seguridad nacional. La vinculación de un empresario con figuras de alta influencia en estos delitos desvela la magnitud de las redes que operan en varias regiones y la necesidad de fortalecer la coordinación entre las autoridades para desarticularlas y garantizar la justicia.
Tras haber sido identificado inicialmente como testigo protegido, Rocha cambió su situación legal tras la anulación de un acuerdo de colaboración con la Fiscalía General de la República, que lo consideró nuevamente prófugo. La detención de uno de sus principales operadores, conocido como “El Yaicob”, ha aportado detalles sobre cómo estas redes operaban desde diversos puntos de la capital, con vínculos con empresas de seguridad y exfuncionarios vinculados a instituciones militares.
Este caso pone en manifiesto el alcance de las redes delincuenciales en México y subraya la importancia de investigaciones integrales que aborden todas sus aristas. La situación refleja la persistente problemática del huachicol, el tráfico de armas y el lavado de dinero en el país, temas prioritarios para la seguridad pública y el fortalecimiento de la justicia.
