Mons. Fidencio López Plaza invita a la comunidad a acudir a la Virgen María para fortalecer los valores y afrontar los retos sociales y espirituales actuales.
En un contexto global marcado por desafíos sociales y económicos, el obispo de Querétaro, Mons. Fidencio López Plaza, ha llamado a la población a encontrar esperanza y fortaleza en la Virgen María. Durante una misa dedicada a madres buscadoras realizada en el Santuario de la Congregación, el prelado subrayó que en momentos de crisis, la fe en la Madre de Jesús es capaz de unir a los pueblos y renovar la responsabilidad social y espiritual.
El religioso enfatizó que la presencia de la Virgen puede motivar un sentido de identidad comunitaria y ofrecer un camino hacia la justicia, la reconciliación y la paz. Además, resaltó la importancia de reflexionar sobre los próximos hitos históricos en Querétaro, como los 500 años del fenómeno guadalupano, los 500 años de la fundación de la ciudad y los 2,000 años de la redención, señalando que estos eventos deben ser motivo de inspiración para fortalecer la fe en la historia y en la comunidad.
Este llamado adquiere relevancia en un momento en que la sociedad necesita revalorar sus raíces espirituales para construir un futuro más justo y solidario. La devoción a María, según el obispo, no solo ayuda a mantener viva la identidad cultural, sino que también impulsa a las personas a vivir con amor, honestidad y compromiso social, elementos fundamentales para afrontar los desafíos actuales.
La importancia de centrarse en valores espirituales como la oración y la comunión con la Virgen radica en su potencial de transformar desde lo individual hasta lo colectivo, ofreciendo una vía para superar la incertidumbre y fortalecer la cohesión social. La invitación del obispo reafirma la necesidad de un compromiso profundo con la fe en tiempos de adversidad y la relevancia de seguir encomendándose a la Madre de Dios.
