El senador fue sorprendido por una manifestación improvisada en medio de su rueda de prensa, en un intento por silenciar sus afirmaciones recientes relacionadas con la alcaldesa.
El pasado fin de semana, el senador Gerardo Fernández Noroña convocó a una rueda de prensa en las instalaciones del Senado con el propósito de abordar las polémicas declaraciones que ha realizado en los últimos días respecto a la alcaldesa Grecia Quiroz. Sin embargo, la reunión se vio marcada por una inesperada protesta que interrumpió su discurso, ya que ninguna prensa acreditada acudió al evento, y sólo algunos camarógrafos y personal del equipo de Comunicación Social del Senado estuvieron presentes en el lugar. La ausencia de periodistas convencionales evidenció un posible rechazo mediático hacia las declaraciones del legislador.
Fernández Noroña calificó el hecho como una estrategia dirigida a minimizar su voz y acusó a los medios de llevar a cabo una campaña sistemática en su contra. La controversia se relaciona con acusaciones de la propia alcaldesa Grecia Quiroz, quien solicitó investigaciones sobre posibles vínculos políticos con actividades delictivas relacionadas con su exesposo, Carlos Manzo. El senador criticó duramente dichos planteamientos, considerándolos como parte de un intento de usar la tragedia con fines políticos y electoralistas, específicamente para promover una eventual aspiración a la gubernatura de Michoacán.
El episodio refleja la tensión en el escenario político, donde las declaraciones polémicas y las reacciones mediáticas evidencian la polarización en torno a temas de justicia y liderazgo local. La falta de cobertura tradicional ha impulsado a Fernández Noroña a denunciar posibles ataques coordinados para silenciar su posición, en un contexto marcado por confrontaciones públicas y acusaciones cruzadas.
