La falta de claridad en las precandidaturas y el reducido interés del CEN complican la selección en Querétaro y Aguascalientes, mientras otros estados buscan definir sus postores. La percepción de que es muy pronto para definir las candidaturas en Morena para las elecciones de 2027 ha cambiado, particularmente en estados donde la precampaña ya está en marcha. A diferencia del Partido Acción Nacional, que ha comenzado a delinear sus perfiles, la estructura interna de Morena en varias regiones continúa mostrando un fuerte secretismo. En el estado de Querétaro, figuras como Santiago Nieto Urrutia mantienen su nombre en la discusión, aunque su influencia se ha debilitado y su equipo de trabajo es escaso. Por otro lado, Gilberto Herrera Ruiz, considerado por algunos como un posible representante, está prácticamente descartado debido a antecedentes controvertidos, incluyendo acusaciones por desvíos en recursos universitarios durante su rectorado en la Universidad Autónoma de Querétaro. Mientras tanto, Luis Humberto Fernández, un funcionario con fuerte cercanía a la dirigencia del partido, está emergiendo como el favorito del sector de Morena con intenciones de ampliar su presencia en el escenario político estatal y con miras a consolidar su imagen de cara a una posible candidatura. También resurgen nombres como José Manuel "Chema" Tapia, que muchos creían fuera del juego, pero han reaparecido en las listas de posibles aspirantes. El panorama interno morenista en la entidad continúa siendo difuso, pues la ausencia de una candidatura unificada refleja la fragmentación del partido. Además, la dirigencia nacional, encabezada por la Secretaria de Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde Luján, ha mostrado mínimo interés en fortalecer las candidaturas en estados donde se prevé un triunfo, como Aguascalientes y Querétaro. Este enfoque estratégico apunta a centrarse en los estados donde la probabilidad de ganar es mayor, como Chiapas, Ciudad de México y Jalisco, en un esce
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