Hércules, Querétaro. – El 5 de febrero de 2026, varios incendios se registraron en el Cerro Colorado de Hércules, afectando notablemente las zonas de la Peña Redonda y la Zacatera de Don Issac Gutiérrez. La flora y fauna de la región se encuentran en grave peligro tras la devastación provocada por las llamas.
Las condiciones climáticas de esa tarde, con vientos fuertes y temperaturas frías, contribuyeron a que el fuego se propagara rápidamente, consumiendo extensas áreas de vegetación y pasto seco. La importancia ecológica de esta región, rica en cactáceas y especies nativas, se vio amenazada de manera severa.
Los habitantes de Hércules respondieron rápidamente al llamado de los bomberos, ofreciendo su apoyo en la lucha contra el fuego. Al enfrentarse a un terreno difícil, muchos vecinos utilizaron palos para sofocar las llamas. Sin embargo, los esfuerzos no fueron suficientes para evitar el daño en el ecosistema local.
Al visitar el área afectada tras el incendio, se observó un paisaje desolador. Campos de cenizas cubren lo que antes fue un ecosistema vibrante lleno de garambullos, nopales y cactus. A pesar de la devastación, algunas aves buscaban refugio entre la vegetación carbonizada, evidenciando la resiliencia de la vida silvestre.
La preocupación por el impacto de este incendio en la biodiversidad del Cerro Colorado se intensifica. La preocupación no solo radica en los daños inmediatos, sino también en la amenaza continua de incendios y el desarrollo urbano que enfrenta el área. Las organizaciones locales están haciendo un llamado a la conciencia para proteger este valioso entorno natural.

