El gobernador de Querétaro enfatiza la importancia de analizar en profundidad la reforma a la Ley General de Aguas antes de su implementación, para evaluar capacidades municipales y evitar impactos negativos.
La propuesta de reformar la Ley General de Aguas, que busca otorgar a los municipios la responsabilidad de administrar el suministro y saneamiento del recurso, ha generado preocupación entre las autoridades estatales. El gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, subrayó la necesidad de realizar un análisis minucioso antes de proceder, ya que no todos los municipios cuentan con la infraestructura o el presupuesto adecuados para ejercer estas funciones de manera efectiva.
Kuri destacó que, aunque la Constitución otorga a los municipios el derecho a solicitar la gestión del agua, la capacidad técnica y económica para hacerlo varía considerablemente entre demarcaciones. Como ejemplo, mencionó que en Querétaro, San Juan del Río ya municipalizó su servicio, pero no todos los municipios del país están en la misma situación. Además, subrayó la importancia de dialogar con los legisladores para comprender el espíritu de la reforma y anticipar posibles impactos en la gestión del agua.
Expertos en derecho ambiental coinciden en que la reforma no eliminará a la Comisión Estatal de Aguas, sino que la transformará jurídicamente, dándole a los municipios la titularidad del servicio público. Sin embargo, advirtieron que la coordinación entre municipios será clave y que, por ello, la creación de un comité intermunicipal sería beneficiosa para mantener un control eficiente y unificado en la administración del recurso hídrico.
Este análisis refleja la relevancia de garantizar que los cambios legales en la gestión del agua sean adecuados para las capacidades territoriales, promoviendo una gestión eficiente y sustentable en beneficio de la población y los ecosistemas.
