La administración local destinó recursos significativos para mejorar la infraestructura pluvial y atender daños ocasionados por recientes eventos climáticos.
En respuesta a las intensas lluvias que afectaron diversos sectores del municipio de Querétaro, las autoridades han destinado un total de 137 millones de pesos para reforzar la infraestructura y reducir riesgos asociados a futuras contingencias meteorológicas. La inversión incluye la ejecución de varias obras prioritarias, como desazolves, reparación de socavones y mejoras en sistemas de drenaje, con el propósito de garantizar la seguridad y funcionalidad de las vialidades.
Se han firmado al menos seis contratos con distintos presupuestos, iniciados desde junio, que abordan zonas particularmente dañadas y proyectos en vías principales. Entre las obras destacan cerca de 72 millones de pesos destinados al desazolve en infraestructura pluvial, incluyendo trabajos en el dren El Arenal y el bordo Cinco Halcones, además de intervenciones en tramos urbanos críticos. También se contempla la atención de socavones en importantes avenidas de la ciudad mediante una inversión de alrededor de 6.5 millones de pesos.
Es importante señalar que las recientes lluvias han provocado cambios en los planes de reconstrucción. Por ejemplo, las obras de pavimentación en la calle Industriales, que estaban previstas para comenzar, se han retrasado debido a escurrimientos que afectaron el paso y la planificación original. La percepción general es que estas acciones representan un avance sustancial en la lucha contra los efectos del clima extremo en la zona metropolitana.
Este esfuerzo refleja la prioridad de las autoridades por fortalecer la resiliencia urbana frente a fenómenos meteorológicos cada vez más frecuentes e intensos, promoviendo una ciudad más segura y preparada.
