Querétaro, Querétaro. – Se estima una inversión de hasta 888 millones de pesos para atender las vialidades que podrían verse afectadas por las obras de la estación del tren México–Querétaro, según Francisco Villegas, secretario de Obras Públicas del municipio. Este monto es crucial para garantizar la seguridad y funcionalidad de las calles aledañas al proyecto.
El secretario de Obras Públicas mencionó que aún no se ha definido si la federación proporcionará apoyo financiero para la rehabilitación de todas las calles cercanas. Destacó que la zona afectada incluye áreas críticas como Nicolás Bravo, Filipe Ángeles y Ejido, donde se realizarán intervenciones para mejorar el acceso a las estaciones del tren.
Las reuniones con autoridades federales para discutir el avance de las obras se llevan a cabo cada 15 días. En la próxima reunión, programada para la próxima semana, se espera conocer detalles sobre las calles que serán afectadas o utilizadas para el acceso peatonal. Esta información es vital para la planificación urbana y la movilidad del área.
El cuadrante señalado por las autoridades locales abarca desde Nicolás Bravo hasta la prolongación Corregidora Norte y Ejido de Universidad, extendiéndose hasta San Roque. En estas mesas de trabajo participan representantes del municipio, incluyendo el secretario de Desarrollo Urbano y el secretario de Gobierno, lo que garantiza una gestión coordinada entre los distintos niveles de gobierno.
Las expectativas respecto a la inversión y su impacto en la infraestructura vial son altas. La comunidad aguarda ansiosa más información sobre las obras y los planes de rehabilitación que se llevarán a cabo en las calles afectadas.

