La composición del órgano legislativo se llevó a cabo tras un periodo de tensión política, con un llamado a la unidad por el bienestar estatal.
La LXI Legislatura del estado de Querétaro eligió formalmente a su nueva Mesa Directiva, que estará en funciones hasta abril de 2026. La sesión de instalación ocurrió tras semanas de conflictos internos entre las principales fuerzas políticas, específicamente en la sesión del 30 de septiembre, cuando enfrentamientos entre legisladores del Partido Acción Nacional (PAN) y Morena interrumpieron un proceso que había generado inestabilidad en el Congreso local. Para resolver las diferencias, se promovió un acuerdo de unidad plural con la mediación del gobierno estatal, asegurando una representación equilibrada en los cargos. La presidenta de la Mesa, Georgina Guzmán, hizo un llamado a la colaboración y el respeto institucional, destacando que los esfuerzos deben centrarse en el desarrollo y bienestar de Querétaro. La definición de los cargos contó con un amplio respaldo, y la nueva directiva asumió su cargo en medio de un clima de consenso y compromiso con la estabilidad política.
