El hijo del artista explicó que los aparente signos de malestar en la presentación se deben a problemas de reflujo y no a intoxicación.
En recientes presentaciones en Querétaro, el reconocido cantante mexicano Alejandro Fernández enfrentó algunas dudas respecto a su estado físico durante el show final en el Palenque de la Feria Ganadera. Aunque el artista mantuvo un desempeño vocal sólido en las primeras canciones, hacia el cierre de su actuación se observaron comportamientos que generaron inquietud entre los asistentes, como gestos de desorientación y malestar.
Estas imágenes captadas por múltiples asistentes provocaron especulaciones en redes sociales, cuestionando si el intérprete atravesaba algún problema de salud o consumo excesivo. Sin embargo, su hijo, Alejandro Fernández Jr., aclaró que las reacciones corresponden a una condición médica que el cantante padece desde hace años y que frecuentemente se manifiesta en sus presentaciones.
El joven artista explicó que su padre sufre de reflujo crónico y, en ocasiones, consume infusiones de jengibre o algo de alcohol para aliviar los síntomas, lo cual puede influir en su comportamiento durante los shows. Además, afirmó que en su percepción, Alejandro Fernández mostró un estado estable y que la situación no fue motivo de preocupación.
Este incidente pone en evidencia la importancia de entender las molestias físicas que enfrentan los artistas en vivo y la necesidad de contextualizar comportamientos que, en ocasiones, son producto de afecciones médicas y no de excesos o problemas mayores. La atención a la salud de figuras públicas, especialmente en eventos masivos, es fundamental para evitar malentendidos y ofrecer una narrativa precisa al público.
