El mandatario busca garantizar la seguridad tras los incidentes de marzo de 2022, y considera que las autoridades deben decidir sobre el regreso de las barras.
Tras los hechos de violencia ocurridos en marzo de 2022 en el estadio Corregidora, donde decenas de asistentes resultaron heridos, las autoridades de Querétaro refuerzan su postura de mantener restringido el ingreso de las agrupaciones de animación. Aunque la Federación Mexicana de Futbol levantó el veto de tres años para la barra Resistencia Albiazul, las autoridades estatales consideran fundamental priorizar la seguridad y la convivencia familiar en los partidos.
El gobernador Mauricio Kuri González expresó que, si bien la responsabilidad de permitir el acceso a estas agrupaciones recae en los nuevos dueños del club Gallos Blancos, el compromiso del estado es evitar que vuelvan a repetirse los disturbios. La situación refleja la necesidad de equilibrar la libertad de expresión en las gradas con la protección de los espectadores y el orden en los eventos deportivos. La decisión final sobre el retorno de las barras ahora está en manos de la directiva del equipo y la Liga MX, quienes deben coordinarse con las autoridades locales para reforzar las medidas de seguridad si se autoriza su ingreso nuevamente.
Este incidente puso en evidencia los desafíos que enfrentan las instituciones deportivas y gubernamentales para mantener un ambiente seguro en los estadios, principalmente tras una serie de sanciones que incluyeron multas y partidos a puerta cerrada, además de la inhabilitación de los propietarios anteriores del club.
La relación entre la seguridad y la cultura de barras en el futbol todavía genera controversia, pero lo que queda claro es que la prioridad del gobierno de Querétaro es prevenir futuros incidentes y proteger a los aficionados en cada encuentro.
