La seguridad en la carrera se puso en duda tras un incidente con comisarios en medio del trazado, mientras la federación busca esclarecer los hechos. Durante el Gran Premio de México, una situación inesperada puso a prueba los protocolos de seguridad en la pista. cámaras a bordo de un monoplaza captaron el momento en que un piloto redujo repentinamente su velocidad al percatarse de la presencia de comisarios en medio del circuito, en un punto donde aún no se había despejado completamente la pista tras una colisión previa. Esta acción generó alarma, pues el vehículo pudo estar en riesgo de un accidente con quienes estaban en la zona. El incidente provocó una reacción immediate en la organización, que procedió a activar banderas amarillas dobles en el aspecto de seguridad, y a cancelar la instrucción de paso para los autos en ese sector. La federación internacional del automovilismo abrió una investigación para determinar cómo los comisarios ingresaron a la pista en un momento tan delicado, considerando que aún se trabajo en limpiar la zona y que todos los autos debían haber pasado. Los comisarios, que desempeñan un papel esencial en la gestión, seguridad y organización de cada competencia, son voluntarios altamente capacitados y desempeñan su labor en condiciones complejas. La FIA destacó que, en cuanto se identificó que un conductor había salido de los pits y se encontraba en un área aún no liberada, la instrucción fue suspendida para garantizar la seguridad de todos, reafirmando el compromiso con los protocolos de seguridad en las disciplinas automovilísticas. Este evento reabre el debate sobre la coordinación y precisión de los procedimientos en carreras de alto riesgo, en un momento donde la seguridad de pilotos y personal en circuito sigue siendo prioridad máxima.
