La comunidad estudiantil busca reactivar un plan antiguo para crear un hospital que beneficie a la población y fortalezca la formación médica en Querétaro.
La comunidad estudiantil de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) salió a manifestarse para solicitar la recuperación de un proyecto de hospital universitario que ha estado en el olvido durante aproximadamente una década. Aunque no se trata de una iniciativa reciente, la propuesta busca responder a la necesidad de ampliar la infraestructura de salud pública y fortalecer la formación clínica de los futuros profesionales médicos en la región.
Desde hace varios años, las autoridades han considerado destinar espacios como el antiguo Hospital General de Querétaro para fines hospitalarios, pero diversos factores administrativos y presupuestarios han impedido su reactivación. En particular, en su momento se intentó que el IMSS utilizara dichas instalaciones, sin éxito por la insuficiencia de recursos financieros. Los estudiantes y representantes de la facultad consideran que un hospital universitario beneficiaría tanto a la comunidad como a los estudiantes, quienes ya mantienen convenios con hospitales privados para sus prácticas, pero requieren un espacio propio para su formación integral.
El director de la facultad enfatizó la importancia de involucrar a la iniciativa privada para hacer realidad este proyecto, y destacó que ciertos recursos de la propia institución podrían apoyarlo. No obstante, un funcionario del gobierno estatal negó la viabilidad del plan, señalando que el edificio en cuestión presenta fallas estructurales severas y debe ser demolido, pues tiene más de 60 años y fue evaluado por expertos en protección civil. La postura oficial refuerza los obstáculos existentes para la recuperación de esa infraestructura, lo que aumenta la complejidad del asunto y mantiene en incertidumbre el futuro de la propuesta.
Este caso ejemplifica las dificultades de mantener y reutilizar infraestructura histórica en Querétaro y refleja la urgencia de planear soluciones de salud a largo plazo para la región, que incluyen inversión pública y colaboración privada. La demanda estudiantil pone sobre la mesa la necesidad de modernizar y ampliar los recursos hospitalarios para mejorar la formación médica y la atención a la población.
