La demora en el desagüe de la presa, debido a lluvias en regiones cercanas, puede extender el desabasto de agua en la zona metropolitana, afectando a cientos de hogares y usuarios.
Tras la persistencia de lluvias en diversas regiones del país, la evacuación de agua de la presa Zimapán ha sido más lenta de lo inicialmente previsto. La Comisión Estatal de Aguas de Querétaro informó que esta situación, provocada por acciones coordinadas entre la Comisión Nacional del Agua y la Comisión Federal de Electricidad, podría extender por más días la escasez en el suministro de agua potable en la zona metropolitana. La ralentización en el desfogue ha generando preocupaciones sobre un posible desabasto que afecte a miles de habitantes, quienes deben prepararse para afrontar un periodo con recursos limitados.
Esta contingencia se suma a la movilidad hídrica controlada que enfrentan varias regiones del país, en donde las reservas de agua enfrentan presiones por eventos climáticos moderados y la creciente demanda. La gestión eficiente del recurso, además de las acciones de las autoridades, será fundamental para mitigar el impacto en los hogares y sector económico local. Expertos recomiendan reducir el uso del agua en actividades no esenciales, revisar instalaciones y aprovechar alternativas como la recolección de agua de lluvia para tareas de limpieza y riego, garantizando un uso racional en estos días críticos.
Las autoridades exhortan a la población a mantenerse informada a través de canales oficiales y adoptar medidas preventivas, ya que la prolongación de esta condición puede afectar la calidad de vida y el cumplimiento de servicios básicos en la región.
