La suspensión de la sesión y el robo de una urna generaron tensión política, mientras convocan a reanudar la elección de la nueva mesa directiva. En el Congreso de Querétaro, el desacuerdo entre diputados de Morena y del Partido Acción Nacional (PAN) derivó en una situación de alta tensión, que incluyó la suspensión imprevista de una sesión crucial para la elección de la nueva mesa directiva. Pese a activar las alertas de emergencia, los legisladores de ambos partidos permanecieron en sus lugares y denunciaron que la suspensión fue una acción arbitraria, además de reportar el robo de una urna con votos de al menos seis diputados. El coordinador de Morena criticó duramente a su contraparte, señalando que las maniobras del PAN evidencian la falta de respeto a las reglas democráticas y la existencia de prácticas antidemocráticas, como el robo de urnas. En respuesta, las fracciones opositoras exigieron la continuidad del proceso para elegir a Gina Guzmán del Partido Verde como presidenta del Congreso, y solicitaron la reanudación inmediata de los trabajos legislativos. Además, se adelantó la presentación de recursos jurídicos contra los responsables del robo y de amenazas a diputados, buscando garantizar la legalidad y normalidad del proceso democrático en el estado. La confrontación refleja las tensiones internas en el Congreso y la lucha por el control del órgano legislativo, en un contexto político marcado por disputas y reproches entre los partidos.
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