La salida de los legisladores morenistas durante el informe de gobierno fue calificada como cobardía política por su oposición, generando discusión sobre los métodos de protesta en el Congreso.
En un acto que provocó controversia, los legisladores de Morena en el Congreso de Querétaro optaron por abandonar la sesión celebrada para rendir el primer informe de la Legislatura, una decisión que fue condenada por sus opositores. La acción fue interpretada por el Coordinador de los diputados del Partido Acción Nacional (PAN) como una muestra de falta de carácter y respeto hacia los representantes de la ciudadanía, argumentando que huir del debate limita las funciones legislativas y da una mala imagen del compromiso democrático.
Durante la sesión, la polémica se intensificó cuando los diputados de Morena y del Partido del Trabajo hicieron una salida masiva tras reclamar un obstáculo en la discusión de iniciativas. La medida fue considerada como una forma de mostrar inconformidad, aunque también ha generado debates sobre los procedimientos y sanciones internas en el Congreso local. Según los reglamentos, quienes abandonan sesiones sin justificar pueden perder cuatro días de sueldo, medida que algunos ven como necesaria pero que otros consideran excesiva.
Es importante contextualizar que la política en Querétaro ha estado marcada por tensiones entre diferentes fuerzas, y acciones como esta evidencian la polarización que existe en el estado. La oposición denuncia que estos métodos buscan evadir el debate de propuestas y limitar la participación política de otras fuerzas, mientras que Morena defiende su postura afirmando que buscan manifestar su desacuerdo con las formas de trabajo en el Congreso. La situación refleja las fracturas actuales en la dinámica legislativa local y los desafíos para lograr consensos en un escenario cada vez más dividido.
