Un operativo de alcoholímetro realizado en la capital detectó niveles elevados de alcoholemia, resultando en sanciones y remisiones de vehículos.
Durante la semana del 24 al 30 de noviembre, las autoridades de Querétaro llevaron a cabo un operativo de alcoholímetro en diversos puntos de la ciudad con el objetivo de prevenir accidentes relacionados con el consumo de alcohol al conducir. En ese lapso, se realizaron aproximadamente 1,3 mil pruebas de alcoholemia, de las cuales 48 dieron resultado positivo y evidenciaron que varias personas rebasaron los límites permitidos.
Como resultado, 33 individuos fueron sancionados por presentar niveles de alcoholemia iguales o superiores a 0.20 mg de alcohol por litro de aire espirado, una condición que puede comprometer la seguridad vial. De estos, 28 vehículos fueron remitidos al corralón, reforzando el compromiso de las autoridades por reducir accidentes y proteger a los peatones y conductores en la vía pública.
Es importante destacar que estas acciones forman parte de un esfuerzo constante por disminuir los incidentes automovilísticos relacionados con el consumo de alcohol. La presencia de controles en distintos horarios y puntos estratégicos busca crear conciencia y prevenir tragedias en la vía pública, contribuyendo a un entorno más seguro para todos los habitantes.
El operativo es una iniciativa que refleja la importancia de mantener una cultura vial responsable y de reforzar las campañas de prevención en la celebración de eventos y días con alta circulación vehicular, a fin de reducir riesgos y salvar vidas.
