Comunidades del sur de Querétaro denuncian que fallas en el sistema han provocado infecciones y malestar, sin soluciones definitivas de las autoridades.
En el sector sur de Querétaro, la colonia Vista Alegre enfrenta desde hace meses una problemática grave relacionada con fugas de agua residual que afectan a sus residentes. Las lluvias intensas han agravado una situación que comenzó en mayo, cuando varias familias comenzaron a notar aguas negras saliendo de las tomas domiciliarias, causando infecciones y malestares entre la población.
Este problema no es reciente. Vecinos de la calle San Diego de los Padres, frente a la unidad deportiva MAXEI, han presentado múltiples peticiones a diversas dependencias, incluyendo la Comisión Estatal de Aguas, Protección Civil y la Secretaría de Salud, sin obtener una respuesta que resuelva la situación de manera definitiva. La presencia de aguas contaminadas ha causado graves problemas de salud, como infecciones en la piel y malestar general, especialmente en personas mayores y niños pequeños.
La magnitud del problema ha llevado a que la comunidad tenga que tomar medidas de emergencia con recursos propios, como el uso de guantes y utensilios caseros para retirar el agua contaminada. Las autoridades municipales solo han realizado labores superficiales, como desazolvar las tuberías internas y distribuir productos de limpieza y cloro, sin abordar las causas estructurales del fallo en el sistema de alcantarillado.
La situación también ha generado preocupación entre los habitantes, que temen las consecuencias a largo plazo en la salud de sus familias. Algunas de las afectadas relatan que ya han presentado infecciones serias, incluso han tenido que recurrir a tratamientos médicos y procedimientos de urgencia. La comunidad exige una solución definitiva, mientras que las autoridades municipales y estatales permanecen en silencio o solo ofrecen medidas temporales.
Es importante contextualizar que estos problemas reflejan las fallas en la infraestructura urbana y la necesidad de implementar políticas de saneamiento más eficientes. La falta de mantenimiento y la sobrecarga en el sistema de alcantarillado pueden contribuir a situaciones similares en otros sectores, poniendo en riesgo la salud pública y la calidad de vida en la ciudad. La atención oportuna y efectiva es fundamental para evitar que estas emergencias se vuelvan crisis sanitarias mayores.
