La reciente confrontación en la Legislatura local provocó la suspensión de una sesión clave y evidenció tensiones internas en el Congreso de Querétaro.
En una sesión marcada por incidentes y protestas, el Congreso del estado de Querétaro suspendió oficialmente sus trabajos debido a una grave alteración del orden interno. La reunión prevista para renovar la mesa directiva quedó inconclusa después de que legisladores se enfrentaran verbal y físicamente, activando incluso la alarma de emergencias en el recinto legislativo. La elección de los nuevos integrantes del órgano de dirección, que debe ser liderado por una diputada de ciertos partidos políticos según la normativa, se vio interrumpida cuando una de las legisladoras sufrió una crisis nerviosa, lo que llevó a un receso inmediato y a la atención de paramédicos. Poco después, la tensión aumentó cuando algunos legisladores alegaron irregularidades y reclamaron fraude, mientras otros intentaban retomar la sesión. La situación se agravó cuando un diputado intentó retirar una lista de votación, causando empujones y más enfrentamientos entre los presentes. Finalmente, el presidente de la mesa legislativa decidió cancelar las actividades hasta nuevo aviso, señalando que la perturbación grave en la sala generó un ambiente insostenible para continuar las funciones. Este evento refleja las divisiones y la falta de consenso que siguen afectando el funcionamiento del Congreso local, poniendo en entredicho su estabilidad y conducción institucional.
