El rechazo en la legislatura local genera movilizaciones y reclamos por derechos reproductivos y justicia social en la región.
En una sesión legislativa realizada el 30 de octubre, los diputados del Congreso de Querétaro votaron en contra de una iniciativa para despenalizar el aborto en el estado, lo que ha provocado una fuerte respuesta de activistas y organizaciones feministas. Varias agrupaciones expresaron su insatisfacción y llamaron a revisar las políticas restrictivas que afectan los derechos reproductivos, insistiendo en que el derecho a decidir debe estar protegido por la ley y no sometido a decisiones políticas.
Las colectivas feministas destacaron que las sesiones del Congreso se llevaron a cabo sin la transparencia adecuada, acusando a los legisladores de mantener posturas antiderechos y de actuar en función de intereses morales. Argumentaron que el Estado debe fundamentar sus políticas en análisis jurídicos y científicos, priorizando los derechos humanos y la autonomía de las personas con capacidad de gestar.
Desde su perspectiva, la negativa refleja una tendencia persistente a limitar libertades esenciales, en un contexto donde la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha reconocido en múltiples sentencias el derecho a la interrupción del embarazo. La movilización social continúa en la región, exigiendo que las leyes penales se alineen con los estándares internacionales y garantice el pleno ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos.
Este rechazo legislativo en Querétaro se suma a un panorama nacional en el que varias instancias judiciales y activistas trabajan para promover la despenalización del aborto, un tema que sigue generando debates sobre igualdad y justicia social en México.
