La policía turística fue removida de sus funciones tras una denuncia por detención arbitraria y agresiones contra una pareja colombiana en la Zona Hotelera. En un esfuerzo por mantener la disciplina y garantizar la protección de los derechos humanos, las autoridades de Cancún suspendieron temporalmente a tres agentes de policía turística tras una denuncia de abuso y agresiones a una pareja extranjera en la conocida Zona Hotelera. La Fiscalía local ya inició una investigación rigurosa para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades. La policía municipal reafirmó su compromiso con la legalidad, asegurando que brinda apoyo a la víctima y trabaja en apego a principios de transparencia. Los hechos ocurrieron en un establecimiento nocturno del kilómetro 9 del bulevar Kukulcán, donde los turistas colombianos aseguraron que fueron detenidos sin justificación, trasladados a una base y sometidos a presiones económicas. La pareja relató que, tras intentar pagar con diferentes cantidades de dinero, la mujer fue agredida por personal femenino a órdenes de un oficial masculino y presentó lesiones evidentes. La fiscalía que lleva el caso trabaja bajo la carpeta de investigación por abuso de autoridad, lesiones, privación ilegal de la libertad y extorsión, mientras los uniformados permanecen sin actividad mientras se esclarece su responsabilidad. Estos hechos resaltan la importancia de la vigilancia constante de los protocolos policiales en destinos turísticos para proteger a los visitantes y garantizar un servicio policial justo y respetuoso.
