El municipio de Benito Juárez restringe autorizaciones a constructores que mantienen fraccionamientos sin regularizar, con el fin de acelerar procesos y reducir rezagos.
La administración municipal de Benito Juárez ha establecido nuevas políticas para gestionar el crecimiento urbano, al decidir no otorgar permisos adicionales a las empresas desarrolladoras que mantienen fraccionamientos sin completar los procesos de municipalización. Esta medida busca acelerar la regularización de más de un centenar de proyectos pendientes, que aún no han sido entregados formalmente al municipio, en un esfuerzo por evitar el aumento de desarrollos inconclusos que dificultan la gestión urbana.
Para contextualizar, muchos fraccionamientos en Cancún tienen rezagos que se remontan a administraciones anteriores, enfrentándose a dificultades técnicas y documentales. Aunque actualmente más de 115 desarrollos están en proceso de regularización y algunos ya han sido entregados, se estima que cerca de 180 fraccionamientos aún permanecen pendientes. La colaboración con la Cámara Nacional de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi) ha sido clave para implementar nuevas metodologías que hagan más ágiles estos trámites.
La responsable de Ecología y Desarrollo Urbano, Nahielli Margarita Orozco Lozano, explicó que, pese a que las leyes no establecen sanciones específicas, el gobierno decidió condicionar la emisión de nuevos permisos a los desarrolladores que tengan fraccionamientos sin concluir, intentando frenar la acumulación de proyectos sin regularizar. Además, se trabaja en coordinaciones para localizarlos y completar los procesos en los casos donde las empresas ya no operan en la zona, promoviendo un crecimiento más ordenado y sustentable.
Este cambio responde a la necesidad de modernizar los procesos burocráticos y mejorar la eficiencia en la urbanización de Cancún, un balneario que continúa siendo uno de los destinos turísticos más importantes del país, con un crecimiento urbano constante que requiere una gestión efectiva para garantizar el bienestar de sus habitantes y visitantes.
