El crecimiento urbano sin control ha dejado a más de 350 mil habitantes sin acceso a agua, electricidad y drenaje en colonias irregulares, evidenciando la necesidad de acciones urgentes.
El municipio de Benito Juárez enfrenta un serio desafío en su desarrollo urbano, con más de 213 colonias irregulares que albergan a aproximadamente 350 mil residentes. Este fenómeno ha generado una situación en la que cerca de un tercio de la población de Cancún carece de acceso a servicios esenciales como agua potable, electricidad, drenaje y pavimentación. La actualización del padrón de asentamientos irregulares revela la magnitud del rezago y proporciona una base sólida para diseñar políticas públicas que aborden tanto la regularización de estas comunidades como el suministro progresivo de infraestructura.
La expansión acelerada de la ciudad, impulsada por el crecimiento turístico y poblacional, ha sobrepasado la capacidad de planificación de las autoridades. Sin una adecuada infraestructura, muchas colonias permanecen en condiciones precarias, afectando la calidad de vida de sus habitantes. La identificación precisa de estas zonas permitirá priorizar proyectos de inversión social, además de fomentar la coordinación entre los diferentes niveles de gobierno para reducir las desigualdades.
Este diagnóstico refleja la urgencia de implementar estrategias integrales para gestionar de manera sostenible el crecimiento de Cancún, garantizando que todos los residentes tengan acceso a los servicios básicos y mejoren sus condiciones de vida.
