El gobernador de Querétaro señala que la decisión es definitiva debido a obstáculos políticos, advirtiendo riesgos para el abastecimiento de agua en el estado. La gestión del agua en Querétaro enfrenta desafíos importantes, tras la decisión del gobierno estatal de abandonar oficialmente la iniciativa del Sistema Batán. Aunque el proyecto contaba con respaldo técnico y financiero y se llevaron a cabo varias consultas con especialistas, obstáculos políticos impidieron su avance. La cancelación de esta obra representa un riesgo considerable para el suministro hídrico del estado en el mediano y largo plazo, puesto que la actual fuente de agua se extrae desde lugares a más de 100 kilómetros y el financiamiento original está por agotarse en los próximos años. Históricamente, el estado ha enfrentado dificultades relacionadas con la disponibilidad de recursos hídricos, y este proyecto había sido diseñado como una solución sustentable para garantizar el suministro durante los próximos 50 años. La decisión del jefe del ejecutivo refuerza la necesidad de buscar nuevas alternativas y valorar la importancia de priorizar la gestión responsable del recurso en medio de la creciente demanda y el desgaste de los acuíferos. En un contexto donde el cambio climático y el crecimiento poblacional incrementan la presión sobre los recursos hídricos, expertos aconsejan que las autoridades trabajen en estrategias integrales para evitar futuras crisis de abastecimiento, consolidando proyectos que prioricen la sostenibilidad y el equilibrio ecológico.
