El exgobernador de Tamaulipas acusa a su sucesor y a Morena de actos de hostigamiento en medio de recolección masiva de firmas para solicitar revisión judicial.
En un contexto marcado por movilizaciones ciudadanas en Tamaulipas, el exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca ha planteado que las acciones legales en su contra responden a una persecución política motivada por sus investigaciones sobre corrupción. La iniciativa de recolección de firmas, llevada a cabo por morenistas en diversas comunidades, busca presentar ante la Suprema Corte un pronunciamiento que revise un juicio de amparo relacionado con su caso. La campaña ha logrado recoger cerca de 6,000 adhesiones en varias localidades, incluyendo Matamoros, Reynosa y Ciudad Victoria.
Desde su residencia, Cabeza de Vaca afirmó que la recolección de firmas responde a una muestra de dignidad pública y criticó la narrativa del actual gobernador, Américo Villarreal, a quien denominó “narcogobernador”. Asimismo, aseguró que la denuncia contra él no guarda relación con hechos de corrupción, sino que responde a un intento por silenciar sus denuncias previas relacionadas con actividades ilícitas en el sector salud durante su gestión. La acusación formal que enfrenta la Fiscalía General de la República (FGR) desde 2020, involucra delitos como delincuencia organizada y desvío de recursos por más de 343 millones de pesos, vinculados principalmente a la Secretaría de Salud de Tamaulipas.
El caso refleja un clima de tensión política en la región, donde la movilización ciudadana y la articulación institutional se entrelazan en una disputa que podría tener implicaciones a nivel judicial y político en el estado. La movilización y las denuncias públicas señalan un proceso en el que elementos de exigencia democrática se combinan con acusaciones de persecución.
