Los trabajos de infraestructura en la zona incluyen movimientos de maquinaria y preparación del terreno, con miras a la conexión que potenciará la movilidad regional.
Las actividades relacionadas con la construcción del tren México-Querétaro en la colonia Hércules están en plena fase de desarrollo, con movimientos visibles de maquinaria y personal técnico en el sitio. En el tramo que va desde la avenida Emeterio González hasta Bernardo Quintana, se llevan a cabo labores para estabilizar el terreno mediante la instalación de un muro de contención, lo cual es fundamental para garantizar la seguridad y estabilidad de la vía ferroviaria, especialmente en los tramos con curvas.
Estos trabajos implican la remoción de tierras de baja capacidad estructural, conocidas como tierras sucias, y su sustitución por materiales más resistentes como piedra, tepetate y balastro. Sobre estos cimientos se coloca la grava donde posteriormente se instalará la vía férrea. Cada etapa del proceso cuenta con supervisión especializada que certifica la calidad de los materiales y el cumplimiento de los estándares técnicos requeridos, asegurando una base sólida para la infraestructura.
Este segmento corresponde al tramo 4 del proyecto, que comprende desde el bulevar Bernardo Quintana hasta la zona conocida como Pan de Dulce. Además de la preparación del suelo, en esta área se contempla la adecuación cercana a la antigua estación de ferrocarril, donde se prevé una parada del tren. Los trabajos incluyen delimitar el corredor ferroviario y estabilizar la estructura para la posterior instalación de doble vía, con la incorporación progresiva de maquinaria especializada para formar la plataforma y tender las vías.
El avance de estas obras es clave para facilitar la modernización del transporte en la región, fomentando una conexión más eficiente y sustentable entre la Ciudad de México y Querétaro, en pro del desarrollo económico y social del área metropolitana.
