La reforma al Código Penal eleva las sanciones a hasta 12 años de prisión y refuerza la lucha contra accidentes viales relacionados con alcohol y drogas. En una medida para fortalecer la seguridad vial y responder a la creciente incidencia de accidentes relacionados con el consumo de alcohol y sustancias psicoactivas, el Congreso de Querétaro aprobó una reforma que incrementa las sanciones para conductores que provoquen lesiones o muertes bajo efectos de estas sustancias. La modificación legal establece que las penas pueden variar desde cinco hasta 12 años de prisión, dependiendo de la gravedad del delito, y también contempla sanciones económicas y trabajo comunitario más severas. La iniciativa busca hacer frente a un problema que, en los últimos siete años, ha visto triplicarse los accidentes viales vinculados al consumo de alcohol, pasando del 1.7% al 5.7%. La actualización del marco legal responde a una creciente preocupación social y busca disuadir conductas imprudentes que ponen en riesgo la vida de terceros. Además, se ha señalado que si bien la penalización ahora es más severa, es fundamental fortalecer asimismo las campañas de prevención y la regulación en espacios públicos como bares y discotecas, para disminuir estos incidentes. Anteriormente, las penas oscilaban entre tres meses y dos años, lo que permitía la liberación temprana de los involucrados. La nueva legislación pretende enviar un mensaje contundente sobre la gravedad de conducir bajo efectos de sustancias y el impacto social que ello conlleva.
