Las autoridades descartan su donación a la UAQ debido a peligrosos daños que requieren demolición, priorizando la seguridad de la comunidad universitaria.
La estructura del antiguo Hospital General en Querétaro presenta daños graves en su integridad, lo que hace inviable su utilización o donación para fines institucionales. Tras la manifestación de estudiantes de la Universidad Autónoma de Querétaro que buscaban convertir el edificio en un hospital universitario, las autoridades confirmaron que el estado del inmueble imposibilita su reaprovechamiento, ya que su riesgo estructural demanda una demolición inmediata. Se informó que el edificio fue considerado en el pasado para diferentes usos, incluso se intentó ofrecer al Instituto Mexicano del Seguro Social, pero los convenios no prosperaron debido a la falta de obras de conservación. Los expertos en protección civil y obras públicas advirtieron que el edificio está en condiciones peligrosas, por lo que no existe la posibilidad de seguir utilizándolo de forma segura. En este contexto, las autoridades enfatizaron que la prioridad es evitar cualquier riesgo para la comunidad, y que, por ahora, no hay planes para su donación ni reutilización. La comunidad universitaria continúa buscando alternativas para contar con infraestructura que apoye la formación médica, pero el estado actual del inmueble obliga a esperar soluciones que garantice la seguridad de todos.
