Puebla, Puebla. - El Vocho, uno de los automóviles más emblemáticos de México, dejó de fabricarse en 2003 tras casi cuatro décadas de historia. Su producción comenzó en 1964, cuando se estableció Volkswagen de México, y rápidamente se convirtió en un símbolo de movilidad para millones de mexicanos.
La planta poblana produjo el primer Sedán para el mercado nacional en 1967, ofreciendo un motor de 1.6 litros y 46 caballos de fuerza. La sencillez del diseño y la facilidad de reparación hicieron que este auto se integrara a la vida diaria, especialmente en el servicio de taxis, donde se estima que cientos de miles de Vocho operaron en ciudades de todo el país.
A finales de los años ochenta, Volkswagen logró revitalizar el modelo gracias a un decreto automotriz que redujo su precio en un 20%. Este cambio impulsó las ventas a 33,000 unidades en 1989, y solo tres años después, la cifra se multiplicó, lo que llevó a la planta a abrir un tercer turno de producción en 1990. En ese momento, se alcanzó la fabricación de un millón de Vochos, demostrando su popularidad persistente en el mercado.
Aunque el modelo llegó a ser considerado anticuado, su legado perdura. En 2003, Volkswagen anunció el cese de producción, marcando el final de una era en el automovilismo mexicano. A pesar de su desaparición de la línea de ensamblaje, el Vocho continúa siendo un referente en la cultura automovilística del país.
No hay planes de reintroducir el modelo, y los amantes del Vocho siguen conservando ejemplares en excelente estado, manteniendo viva la historia de este automóvil que se convirtió en un ícono a través de los años.
Con información de expansion.mx

