Puebla, Puebla. - Volkswagen lanzó en 2010 el Jetta Bicentenario, edición limitada a 2,010 unidades, cuyo precio inicial fue de 299,600 pesos. Este modelo, fruto de la colaboración de ingenieros y diseñadores mexicanos, destaca por contar con un 70% de sus componentes de origen nacional.
Entre las particularidades del Jetta Bicentenario se encuentran emblemas conmemorativos en la carrocería y grabados en el interior, como la leyenda “México 2010” en los asientos delanteros. El vehículo está impulsado por un motor de cinco cilindros de 2.5 litros que genera 170 hp y 240 Nm de torque, asociado a una transmisión automática Tiptronic de seis velocidades. Viene equipado con frenos de disco en las cuatro ruedas, control de tracción, y una pantalla táctil de 6.5 pulgadas.
Por su parte, Ford también celebró el Bicentenario de México con una edición especial del Fiesta hatchback SES. Este modelo, que fue producido en Cuautitlán, salió a la venta en septiembre de 2010, coincidiendo con las festividades del Grito de Independencia. Su producción estuvo destinada a todo el continente americano, aunque las cifras exactas son menos claras que en el caso del Jetta Bicentenario.
Ambas ediciones se han vuelto objetos de colección en el mercado, lo que incrementa su valor y hace que sean difíciles de encontrar en la actualidad. La combinación de conmemoración y exclusividad ha consolidado estos modelos como recuerdos representativos de la Independencia de México.
Con información de expansion.mx

