La Arquidiócesis de Puebla convoca un acto inédito de desagravio por un ataque vandálico.
Tras un atentado en la Catedral de Puebla, la Arquidiócesis organizó un histórico acto de desagravio. La vigilia, que comenzó el sábado a las 20 horas y concluyó el domingo a las 8 horas, reunió a fieles en oración continua. Este evento no se realizaba en la ciudad desde hace siete décadas y fue conducido por los obispos auxiliares. El propósito fue reparar la ofensa hacia el recinto religioso. La misa dominical, presidida por el Arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, se llevó a cabo en medio de un contexto de preocupación por la seguridad. Expertos destacan la importancia de este rito de reparación, evocando momentos críticos de confrontación ideológica en la historia reciente.

