Oaxaca, Oaxaca. - El fortalecimiento de la fiscalización del gasto federalizado busca optimizar la gestión de participaciones en los municipios de Oaxaca, un estado caracterizado por su orografía y un considerable rezago en sus 570 municipios. Esta regionalidad presenta desafíos únicos, dado que muchos de estos municipios operan bajo Sistemas Normativos Internos, lo que impacta en la continuidad y remuneración de sus presidentes municipales.
En el pasado, se implementaron apoyos adicionales a las participaciones federales mediante la colaboración de INDETEC, lo que permitió significativos avances en el apoyo a los ayuntamientos con mayores necesidades. Las estrategias apuntan a ofrecer no solo más recursos a los municipios, sino también a brindar capacitación y asesoría técnica para garantizar un uso eficiente y transparente del gasto público.
La fiscalización debe ser un proceso continuo, no solo una auditoría posterior. En una reciente conferencia, se subrayó la importancia de la fiscalización social, donde los ciudadanos desempeñan un papel esencial al ser capacitados para participar en la vigilancia del uso de los recursos. Esta estrategia se implementó en Oaxaca desde los primeros días del gobierno estatal, con un enfoque en la inclusión de la comunidad en la rendición de cuentas.
El panorama actual exige que se reevalúen las organizaciones de presidentes municipales para que operen de manera más eficaz. El objetivo es contar con un sistema fiscal que reconozca las capacidades administrativas diversas de los ayuntamientos, facilitando así un federalismo fiscal que funcione de forma efectiva.
Las autoridades planean continuar con la capacitación y asegurar la implementación de mecanismos de control que permitan a los municipios utilizar los recursos con transparencia y responsabilidad. Se prevé que estos esfuerzos se intensifiquen en los próximos meses.
Con información de quadratin.com.mx

