Oaxaca de Juárez, Oaxaca. - La violencia en el Istmo de Tehuantepec se ha intensificado, evidenciado por el asesinato de Amy Navarrete Arriola, excandidata del Partido Verde Ecologista de México a la alcaldía de Matías Romero. El crimen tuvo lugar el martes, justo un día después del inicio del proceso electoral para seleccionar 152 alcaldías y el Congreso del estado.
La situación de violencia en Matías Romero no es aislada, sino que abarca municipios como Salina Cruz, Juchitán de Zaragoza y Santo Domingo Tehuantepec. Las autoridades atribuyen esta inseguridad al "reacomodo" y la lucha territorial entre varios grupos criminales, que en la región suman ocho organizaciones delictivas, según la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGE).
Los bajos niveles de control por parte de un solo grupo han derivado en un ambiente propicio para el narcotráfico, extorsión y otros delitos. En Matías Romero, se han identificado operaciones de células ligadas a cárteles como la Nueva Familia Michoacana y el Cártel Jalisco Nueva Generación. En el área de Juchitán, se reportan otros grupos que también participan en la lucha por el control del territorio.
Desde enero hasta agosto de este año, Juchitán ha registrado más de 150 homicidios, lo que la convierte en el epicentro de la violencia en la región. El fiscal de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla, ha señalado que la disputa por los territorios de venta de drogas y el cobro de piso son los principales detonantes de esta ola de violencia.
Las autoridades han implementado el Plan Juchitán, que pretende abordar la inseguridad mediante programas sociales, pero la respuesta ha sido insuficiente, ya que se continúan reportando asesinatos relacionados con el combate entre grupos criminales. La situación requiere atención urgente, mientras el clima de violencia se agrava en la región.
Con información de eluniversal.com.mx

