Frentes políticos acuerdan postergar reformas electorales relacionadas con nepotismo y paridad, manteniendo tensiones de cara al Presupuesto 2026.
Los principales frentes políticos de Nuevo León lograron un acuerdo para impedir que se apliquen vetos electorales en las elecciones de 2027, en medio de un ambiente de desconfianza entre las fuerzas. Esta decisión se da después de que una iniciativa para reformar las leyes en materia de nepotismo fuera aplazada al 2030 por el PRI, con el fin de mantener la estabilidad en el próximo proceso electoral. Al mismo tiempo, se pretende postergar una modificación en la reforma de paridad, que impide presentar candidaturas masculinas a la gubernatura, lo que genera tensión con el partido Movimiento Ciudadano, que busca fortalecer su presencia en los tribunales electorales. Ambos bloques políticos coinciden en que mantener el statu quo evitará movimientos radicales que puedan afectar a aspirantes como Adrián de la Garza y Mariana Rodríguez, y en que estas decisiones serán determinantes para el Paquete Fiscal 2026, en un contexto donde se prevén decisiones clave en torno al control político y económico en la región.
Este acuerdo refleja la complejidad del escenario electoral y las negociaciones internas que buscan equilibrar estabilidad y control político, ante las próximas elecciones y la asignación del presupuesto que marcará las prioridades del Estado.
