La implementación de nuevos camiones y carriles reversibles busca disminuir hasta un 15% el congestionamiento, mientras se refuerzan acciones en protección ambiental y seguridad pública en la región.
El estado de Nuevo León se encuentra en una fase avanzada de ejecución de sus proyectos de movilidad y seguridad, con el objetivo de aliviar el tráfico y mejorar la calidad del aire en la zona metropolitana. Actualmente, el Sistema de Transporte Masivo está a punto de concluirse, operando en un 90% de su totalidad, lo que facilitará la incorporación de 4,000 nuevos camiones y la implementación de carriles de alta ocupación en varias avenidas principales. Estos esfuerzos se traducirían en una posible reducción del 15% en los niveles de congestión vehicular de la ciudad, especialmente en preparación para eventos internacionales como el Mundial.
Además, se han reforzado las acciones en materia de protección ambiental, mediante planes de control de emisiones, verificación vehicular y medidas de prevención de incendios, con la colaboración de cámaras empresariales y autoridades locales. La señalización y sincronización de más de 300 intersecciones en los corredores principales también han contribuido a reducir los tiempos de recorrido en un 23%, facilitando desplazamientos más eficientes y seguros.
En el ámbito de la seguridad pública, las encuestas recientes ratifican el liderazgo de la región, que ocupa primero lugar en confianza y percepción de seguridad en México, con un incremento en la percepción positiva. Autoridades consideran que estas acciones integradas generan un impacto positivo en la calidad de vida de los habitantes y consolidan a Nuevo León como una región en constante avance en movilidad y protección ciudadana.
