El Congresista
Nuevo León

Detenciones insólitas en Nuevo León: de Brad Pitt a un caimán

Reportes policiales en Nuevo León revelan detenciones insólitas que van desde individuos con nombres de celebridades hasta el aseguramiento de animales exóticos, captando la atención pública y viralizándose en redes sociales.

Por Redacción2 min de lectura
Compartir
Compartir esta nota

Monterrey, Nuevo León. – A lo largo del año, diversas detenciones en Nuevo León han captado la atención pública no solo por la naturaleza del delito, sino por los insólitos nombres de los involucrados o lo peculiar de los objetos asegurados, generando rápidamente viralidad.

El 26 de mayo, un joven identificado como Brad Pitt N., de 19 años, fue aprehendido en la colonia Independencia. Junto a una mujer de 70 años, portaba 40 dosis de aparente cristal y una báscula digital.

El 12 de agosto, en el municipio de Juárez, un menor de 17 años, identificado como Cristiano Ronaldo N., fue sorprendido escalando la barda de un domicilio. Al ser revisado, se le encontraron marihuana, una báscula y dinero en efectivo.

En Guadalupe, el 20 de mayo, Ruth N., de 33 años, fue detenida por intentar sustraer mercancía sin pagar de una tienda de autoservicio. Entre los artículos se encontraban cacao, salmón, fibra y almendras, valorados en aproximadamente 800 pesos.

El 7 de agosto, también en Guadalupe, María de Jesús, de 45 años, fue arrestada en un negocio. Intentó ocultar 20 paquetes de chocolates, tanto grandes como en presentación mini, con un valor estimado de 2 mil 200 pesos.

Sorprendentemente, el 19 de julio, en la colonia Garza Nieto de Monterrey, se detuvo a Jesús C., de 27 años, quien transportaba dos cubetas. Una contenía un caimán de aproximadamente 50 centímetros y la otra, una tortuga. Adicionalmente, portaba un rifle de postas y 10 envoltorios con posible marihuana, sin poder justificar la procedencia de los animales.

Finalmente, el 16 de agosto, Lilith Elizabeth M., de 20 años, y Rodrigo M., de 23, fueron detenidos en Monterrey. Se les encontró con ocho dosis de presunto cristal, cuatro de ellas escondidas dentro de un mono de peluche, que también contenía una pipa de vidrio.

Estos casos, a pesar de sus diferencias, demuestran cómo algunas detenciones trascienden los reportes policiales para convertirse en temas de conversación pública debido a lo peculiar de los nombres, los objetos o las circunstancias.

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota