Andrea Cueva Rodríguez tomó la decisión de abandonar su exitosa carrera en publicidad en Nueva York, donde había trabajado más de una década, para buscar un nuevo significado en su vida y establecerse en San Francisco, Nayarit. Ahora, combina su creatividad con prácticas de meditación y bienestar.
Originaria de Monterrey, Nuevo León, Cueva llegó a la Gran Manzana en 2007 para estudiar comunicación y diseño. Su dedicación la llevó a hacerse un nombre como directora creativa en importantes agencias. Sin embargo, tras años de trabajo en un entorno altamente competitivo, comenzó a sentir una desconexión entre su vida profesional y sus pasiones personales.
Aunque había alcanzado un nivel de éxito profesional en Nueva York, sentía que la vida intensa de la ciudad la estaba consumiendo. A lo largo de su carrera, había empezado a explorar la meditación, el tarot y el reiki, actividades que gradualmente se convirtieron en parte fundamental de su vida. “Aunque tenía lo que siempre soñé, no me sentía viva”, comentó en una reciente entrevista.
Tras un período de reflexión, Andrea decidió dejar su empleo y su apartamento en Nueva York en 2020. Viajó a Europa para tomarse un respiro, lo que le permitió profundizar en su formación en terapias de sonido. Regresando a México, eligió Nayarit como su nuevo hogar, donde comenzó a construir un estilo de vida en armonía con sus intereses.
Hoy, en San Pancho, la vida de Andrea integra su experiencia creativa con su enfoque en bienestar emocional. Ofrece sesiones de meditación, técnicas de relajación y ceremonias que fomentan la conexión espiritual. “La tranquilidad del mar y el autoconocimiento de mis raíces son fundamentales en mi nuevo camino”, afirmó, hallando paz y un sentido renovado de propósito.
Con información de lanacion.com.ar

