Quetzaltenango, Guatemala. - Xelajú MC se prepara para un desafío monumental en la final de vuelta del Torneo Clausura 2026, donde requiere anotar al menos cuatro goles para superar el marcador adverso de 4-1 que arrastra tras el partido de ida contra Municipal, celebrado en El Trébol.
Para que la remontada sea posible, los chivos deben ganar por una diferencia de al menos cuatro goles o, en su defecto, triunfar por tres para forzar tiempos extra o penales. Este encuentro llama la atención por las épicas remontadas que han caracterizado la historia reciente del equipo, en busca de su octavo título.
Una de las remontadas más memorables ocurrió en el Clausura 2007, cuando Deportivo Marquense se impuso 1-0 en el primer juego, pero los quetzaltecos ganaron 4-1 en el segundo, conquistando así su cuarto cetro. En 2012, con el mismo rival, Municipal ganó 1-0, pero Xelajú respondió con un 2-1 que llevó el asunto a penales, donde también se alzaron con el trofeo.
Bajo el mando de Amarini Villatoro, Xelajú ha demostrado ser un equipo resiliente. En la temporada 2023, ante Antigua GFC, un triunfo de 3-0 en la vuelta superó la desventaja de 2-0 del partido anterior. Asimismo, en el Apertura 2024, lograron revertir un 2-0 en contra de Cobán Imperial, al ganar 2-0 en el tiempo regular y anotando un gol más en la prórroga, quedando con un global de 3-0.
Aunque el optimismo reina entre los seguidores de los Súper Chivos, el reto no es fácil. Las finales anteriores con desventajas de dos goles se han superado, pero nunca se ha logrado remontar una ventaja de tres. La afición espera con ansias el desenlace de este encuentro que podría quedar en la historia del club.
Con información de onefootball.com

