Las sesiones legislativas se tornan caóticas tras confrontaciones físicas entre diputados de Morena y oposición, frenando la creación de un nuevo ente de transparencia.
Durante una sesión del Congreso de la Ciudad de México, se desató una confrontación física entre legisladores de Morena y partidos de oposición, dejando en evidencia la tensión en torno a la definición del futuro del organismo de transparencia. La discusión se centró en eliminar la facultad del nuevo ente de ser colegiado, con un Pleno de tres consejeros, para trasladar sus funciones a la Contraloría General.
Este conflicto ocurrió en un contexto en el que la oposición acusaba a Morena de romper acuerdos previos al modificar el diseño del organismo, generando un enfrentamiento que escaló rápidamente. La altercación comenzó con empujones y golpes, posteriormente involucrando jalones de cabello y empujones, en medio de una sesión que se tornó imposible de continuar por la agresividad. La interrupción llevó a que otros diputados intervinieran para separar a los protagonistas, mientras algunos partidos de oposición abandonaban el recinto en señal de protesta.
Este episodio refleja las tensiones existentes en la política local, donde cambios legislativos controversiales pueden derivar en confrontaciones que afectan la gobernabilidad. La decisión de eliminar un órgano autónomo de transparencia en un momento en que la demanda social por rendición de cuentas crece, evidencia las disputas internas que atraviesan las instituciones mexicanas. La relevancia de este hecho trasciende lo procedural, al poner en evidencia las dificultades para alcanzar consensos en temas esenciales para la transparencia y el combate a la corrupción en la capital.
Cabe recordar que la creación de estos organismos y su estructura colegiada tienen un impacto directo en la vigilancia y transparencia del gobierno, por lo que el declive del proceso puede tener implicaciones en la percepción ciudadana sobre la rendición de cuentas.
