San Pedro Garza García, Nuevo León. – Entre 2020 y 2021, el empresario huachicolero Sergio Carmona operaba en un departamento en Polanco, donde recibía a figuras del gobierno de la 4T, incluyendo a Jesús Ramírez Cuevas, vocero presidencial, y Mario Delgado, exdirigente de Morena. Las reuniones se caracterizaban por lujosas comidas y el intercambio de dinero en efectivo.
Testimonios de asistentes y vecinos revelan que las largas comidas eran amenizadas por el cantante Julión Álvarez y, en varias ocasiones, se grabaron en video sin el conocimiento de los invitados. Estos registros, hoy en poder de la viuda de Carmona, Perla McDonald Sánchez, muestran los vínculos entre el empresario, el partido y figuras del gobierno, acusadas de corrupción.
Los encuentros entre Carmona y funcionarios han sido documentados en el libro “Ni Venganza ni Perdón” de Julio Scherer y Jorge Fernández Menéndez. En él, se señala que Ramírez Cuevas y Carmona tuvieron reuniones relacionadas con el financiamiento ilegal de campañas, donde se facilitaron apoyos económicos a políticos clave, como Américo Villarreal, actual gobernador de Tamaulipas.
La controversia ha llegado a implicar a Ramírez Cuevas en investigaciones de Estados Unidos, según el libro. Durante una conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió al vocero, afirmando que continúa en el cargo y destacando su larga amistad. Sheinbaum evitó comentar las acusaciones que surgen de la relación con Carmona y su implicación en temas legales.
Se espera que esta situación evolucione y se intensifiquen las investigaciones sobre los vínculos entre el crimen organizado y la política en México, mientras los opositores demandan transparencia y rendición de cuentas.

