Los festivales son esenciales para el desarrollo de Veintiuno, que se ha consolidado como una prominente banda del panorama indie en España. A pesar de contar con poco apoyo en las radios, los festivales les brindan un gran escaparate. En particular, el Palencia Sonora se destaca por su atractivo escenario y el buen trato recibido, lo que hace que su experiencia sea aún más memorable.
Para la banda, ser cabezas de cartel no se percibe como una presión, sino como una responsabilidad. La sensación de tener a una audiencia esperando por su música genera un compromiso con cada fan que adquiere una entrada. Reconocen que desde sus modestos inicios en Toledo, haberse presentado ante grandes multitudes es un verdadero privilegio.
Cuando llegan al escenario y ven a su público abarrotado, es un momento de gratitud. La banda ha trabajado arduamente, aprendiendo sus canciones y mejorando sus actuaciones en directo. Después de superar los nervios iniciales, se entregan al disfrute y a la conexión con el público, convirtiendo su presentación en un intercambio de energía.
La selección de su repertorio para los festivales es un proceso dinámico. Aunque tienen canciones favoritas y puntos fuertes, no dudan en hacer cambios de última hora en respuesta a las solicitudes de sus fans. Esto les permite mantener una frescura en sus presentaciones, evitando que cada actuación se convierta en un mero espectáculo ensayado.
Dentro de su setlist, los temas más rítmicos generalmente atraen al público. Sin embargo, la banda se adapta al ambiente del festival, variando su música según el momento del día y las condiciones de participación del público. Por ejemplo, si tocan al atardecer, podrían optar por una canción más tranquila y acústica. Ahora, están trabajando en nuevo material sin revelar muchos detalles, manteniendo la expectativa entre sus seguidores.
Con información de diariopalentino.es

