El turismo en Cuba, considerado durante mucho tiempo un pilar de su economía, enfrenta una crisis profunda debido a la retirada de grandes cadenas hoteleras y el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos. Las operadoras como Blue Diamond, Meliá, Iberostar y Archipelago International han reducido drásticamente sus operaciones en la isla, afectando miles de empleos.
Blue Diamond, que gestionaba 62 hoteles en destinos clave, ha comenzado el cierre de sus instalaciones, mientras que Iberostar ha cesado operaciones en 12 de sus 18 propiedades. Meliá también ha recortado su actividad considerablemente, y estas decisiones reflejan la incapacidad de estas compañías para mantener operaciones rentables en Cuba. La oferta turística pasó de más de cuatro millones de visitantes anuales a menos de dos millones, afectada por apagones y escasez de combustibles.
La situación social es alarmante, con más de 200,000 trabajadores del sector en condiciones precarias tras las salidas de estos gigantes. Un empleado expresó su preocupación al ser enviados a casa sin empleo y con pocas opciones laborales. Este cierre de hoteles coincide con el vencimiento de un ultimátum estadounidense que exigía a empresas extranjeras romper lazos con Gaesa, el conglomerado militar que controla el turismo en la isla.
Cuba se enfrenta a un futuro incierto, marcado por cortes de electricidad que llegan a 40 horas en algunas regiones. La desesperación entre los ciudadanos crece, afectando su calidad de vida en medio de una crisis económica sin precedentes. Aunque el gobierno de Miguel Díaz-Canel intenta desviar la atención hacia un discurso de resistencia, la realidad en las calles revela una lucha diaria por la supervivencia.
Las sanciones han afectado no solo a la economía, sino también a la cúpula del poder en Cuba. Recientes acciones del Departamento del Tesoro de EE. UU. han incluido restricciones sobre figuras clave del régimen, lo que eleva la presión sobre el gobierno. La falta de transparencia en Gaesa, que controla gran parte de la economía, ha exacerbado las tensiones y descontento entre los ciudadanos.
Con información de abc.es

