Dubuque, Iowa. - El presidente Donald Trump concluyó su campaña electoral el domingo con una serie de mítines en Iowa y Kansas, a solo dos días de las elecciones de medio término. Con las encuestas en contra, el líder republicano buscó energizar a su base en un esfuerzo por mantener el control del Congreso ante el avance demócrata.
La jornada comenzó en Dubuque, donde Trump abordó la apretada contienda por el Senado entre la republicana Ashley Hinson y el demócrata Josh Turek. Durante aproximadamente dos horas, el presidente se enfocó en la desconfianza hacia el proceso electoral, señalando a varios estados como Minnesota, Maine y California como ejemplos de corrupción. “Van a intentar inventar algo, pero es mucho más difícil porque tienen que hacer trampa”, afirmó.
Posteriormente, Trump atacó al candidato demócrata al Senado por Michigan, Abdul El-Sayed, al que calificó de “yihadista”, sugiriendo la necesidad de un “detector de metales especial” para él. En el mismo acto, valoró el apoyo de Haley Stevens al republicano Mike Rogers, quien había vencido a Stevens en las primarias.
Después de Iowa, Trump se trasladó a Kansas, donde había reprogramado un evento que originalmente había cancelado. Preocupado por el senador Roger Marshall, que se encuentra rezagado en las encuestas frente al demócrata Adam Hamilton, fundamentó su visita diciendo: “Tenía que venir aquí para asegurarme de que Roger fuera elegido”.
Las encuestas más recientes muestran que los demócratas tienen una ventaja del 54% al 45% para la Cámara de Representantes, mientras que la aprobación de Trump se ha desplomado al 36%, la cifra más baja registrada. A pesar de este contexto desafiante, los republicanos mantienen la esperanza de que la movilización de votantes claves logre revertir esta tendencia. Este lunes, Trump encabezará cinco mítines telefónicos y dará un discurso en el Reflecting Pool de Washington antes de que los estadounidenses acudan a las urnas el martes 3 de noviembre.
Con información de voz.us

